jueves, marzo 11, 2004

millones de arañas

Dormía.
La madre se acercó sigilosamente a él y, sin despertarlo, abrió
suavemente sus carnes.
Un pequeño rasguño quedó como el único recuerdo de la visita.
Días más tarde, millones de arañas brotaron de su interior.
Dentro, el vacío.