viernes, febrero 06, 2004

Adiós.

El dolor era terrible, nunca creyó que iba a ser tan fuerte. Colgó. A duras penas pudo llegar al baño y lo que vino a continuación la horrorizó. Por un hilo de sangre se le iba una vida...

Un grito desgarrador despertó a los vecinos y ahogó la sirena de la ambulancia, que llegaba para salvarla a ella.