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De entre todas escogió la pastilla azul, presentaba la combinación adecuada para aquel miércoles tristón, ávido de energía. Aquel nuevo método resultaba absolutamente eficiente: el aporte de nutrientes necesario se minimizaba a una toma diaria , añadiendo uno u otro componente de refuerzo según el color elegido.
Aquel estúpido sueño! Sólo quedaron simples imágenes entrecortadas y una extraña mezcla de sensaciones.
Paró de repente en seco, "quizás debiera llamar al especialista" se dijo a sí mismo. A pesar de aquel sobrio intento de cumplir la normativa se apresuró a esforzarse en recordar. Es sabido que los sueños son rápidamente absorvidos por el pasado e imposibles de volver a alcanzar!
Era absolutamente absurdo, insano: comía como los antiguos trozos de carne animal y trémulas fibras de pescado, bebía néctares ciertamente prohibidos y disfrutaba de cada instante; ni siquiera se sentía solo.
Al despertar balbuceó una palabra: "esquisito", quizás ex-quisito? Apenas pudo reconocer significado alguno a aquel concepto.
El corazón empezó a latirle fuertemente. Rápidamente se avalanzó sobre el armario donde almacenaba "las otras" pastillas , mientras que con voz tremolosa se ponía en contacto con su especialista personal.
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